lunes, 30 de mayo de 2011

EDUCACION PARA EL AMOR

ANA MILENA FLOREZ VILLAMIZAR

Las instituciones educativas en Colombia durante su proceso de formación de niños, niñas y adolescentes han venido fortaleciendo la formación en valores en la búsqueda de una formación integral, por ello es necesario rescatar la educación para el amor puesto que el ser humano como tal es producto de este en todas sus dimensiones.

El amor es un sentimiento que se expresa de diferentes maneras, ningún ser humano esta exento a ser tocado por este, es algo que se lleva intrínsecamente desde el nacimiento hasta el día de su muerte.

Es importante tener muy claro también el concepto de educar como un proceso que se lleva a cabo teniendo en cuenta un objetivo, un tiempo, un contexto y un sujeto determinado. Según José Martí Pérez, define el término educar como el hecho de “depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha acontecido, es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente hasta el día en que vive, es ponerlo a nivel de su tiempo para que flote sobre él y no dejarlo debajo de su tiempo con lo que no podrá salir a flote; es preparar al hombre para la vida”
[1].

El colegio se convierte en el lugar donde el estudiante o el sujeto se prepara para enfrentar el mundo, donde se fortalece de diversos elementos que lo ayudan a formar de manera integral.

El hombre es un ser holístico el cual posee conocimientos y habilidades que lo ayudan a resolver sus problemas teniendo en cuenta un contexto y a través de la formación de valores que haya obtenido en la familia.

El docente debe tener en cuenta las siguientes competencias para lograr una buena preparación del sujeto en la escuela y la manera de evaluarlo.

1. El desarrollo cognitivo es donde el niño pone en juego sus saberes para construir conocimiento. Está ligado con los logros cognoscitivos que se trabajan en las diferentes áreas académicas.

2. El desarrollo afectivo está referido a la actitud que tiene el estudiante frente a los diferentes procesos que se ejecutan en la escuela.

3. El desarrollo comportamental es el saber hacer del estudiante, son las diferentes actuaciones que realiza a través del proceso de formación y teniendo en cuenta sus conocimientos.

Por otro lado, la institución educativa debe desarrollar en el estudiante tres aspectos fundamentales para lograr una educación afectiva completa.

El primer aspecto es la cultura axiológica, tiene que ver con la formación de valores, el sentir y las competencias afectivas. En éstas el sujeto actúa y convive teniendo en cuenta sus conocimientos, habilidades y competencias con el propósito de saber solucionar sus problemas, ejecutando acciones y tomando decisiones de manera autónoma.

Los principios para la formación de competencias afectivas son:

* Del desarrollo integral de la personalidad.
* De la unidad de la actividad y la comunicación.
* De la unidad de lo cognitivo y lo afectivo.
* De la unidad de las influencias educativas.
* De la unidad de lo colectivo y lo individual.
* De la unidad de lo instructivo y lo educativo.

El segundo aspecto es el trabajo en equipos, está referido a la formación espiritual, la pedagogía del amor y la educación del corazón. Por lo tanto, la dirección esencial de las instituciones es el sujeto, donde satisface sus necesidades y deseos a través de un proceso de intercambio y donde se transmite el amor.

Y como tercer aspecto la pedagogía del amor, descubre que la educación es un fluir cerrado al intento de abrirlo desde fuera, su cerradura esta dentro, en el corazón de cada estudiante-alumno-maestro que cada uno es; notifica que precisamos atender y comprender que la llave que conecta la Fuente de educación palpitante en todo corazón, es la afectividad; constata que el amor educa integralmente; emprende la ventura de vivir siendo lo que se es con el ejemplo. Se La pedagogía del amor significa gozar el cúmulo de experiencias que la hermosa vida nos acerca, recibiéndolas y bautizándolas con la mirada y sentido elegido para crecer, más que para sobrevivir

Es importante tener en cuenta que tanto en el campo cognitivo como en la dimensión formativa, las personas deben “sentirse bien” en su ambiente y la escuela se convierte en un ecosistema de relaciones, un espacio para aprender a ser feliz, porque la escuela proporciona todos los elementos para preparar al educando para una convivencia saludable desde su experiencia de socialización.

Así mismo la educación de los afectos son las actividades socio psicopedagógicas que se realizan en las instituciones educacionales intercambiando entre la escuela y los diferentes componentes del entorno y de los educandos, satisfaciendo las necesidades, intereses y generando expectativas entre los interesados. Algunos expertos dicen que la educación de los afectos es un asunto que les corresponde a los padres de familia y no solo a los docentes puesto que la educación, los valores, la familia y la cultura son uno de los pilares que le dan identidad a una persona. El fin de la educación es, precisamente, crear personas capaces de conducir sus vidas, de ser felices y de contribuir al bien de la sociedad. El fin de la educación es crear personas autónomas y responsables.

La educación de los afectos forma al sujeto en la manera de pensar y actuar haciéndolos líderes educacionales. Para esta educación el estudiante se convierte en el centro de toda gestión teniendo en cuenta y tomando importancia en sus necesidades y las del entorno. Su propósito u objetivo es hacer feliz al estudiante ayudando a que aprenda de manera activa y motivada. Por lo tanto, la escuela debe hacer lo siguiente:

* Investigar científicamente en qué, cómo, con qué actividades y con quiénes deben prepararse los alumnos.

* Modificar los currículos, planes, programas, tipos de actividades, horarios docentes e incremento de actividades extra-clase.

* Tener una imagen deseable de los profesores y su institución, y formar en los educandos un sentido de pertenencia.

El docente debe tener presente algunas recomendaciones metodológicas para hacer feliz al estudiante en la escuela, así como:

* Estudiar el comportamiento con objetividad y serenidad.
* Analizar sus acciones, comportamientos y criterios desde varios puntos de vista.
* Escuchar y dialogar pacientemente con ellos.
* Despertar emociones y sentimientos positivos en todas las actividades.
* Tener en cuenta los gustos, intereses, motivos y necesidades al planificar y ejecutar las actividades.
* Favorecer y estimular sus éxitos individuales y colectivos.
* Crear un clima socio-psicológico participativo, proclive al aprendizaje activo y desarrollador y a la interacción.

El maestro en la institución se convierte en un mediador, instructor y guía para que el estudiante se prepare y se forme de manera adecuada. Para que el estudiante se sienta plenamente feliz y motivado en el aula de clase, el maestro debe hacer que se sienta importante, hablar de cosas que le interesen, manifestar interés cuando el estudiante le hable, animarlos a hablar de sí mismo, de sus logros y triunfos. Elogiar y resaltar sus cualidades, valorar y respetar sus opiniones e ideas, mostrarse positivo, colaborador y servicial permanentemente, no hacer críticas destructivas sino por el contrario motivarlo a seguir adelante y hablarle de manera sencilla y amistosa.

En conclusión, la esencia primordial en la educación es el amor, es el centro que motiva tanto al docente como al estudiante a formarse y fortalecerse. El deber del docente es hacer que el estudiante sienta el aula de clase como un lugar agradable, que lo motive, que lo anime, que se convierta en su mejor amigo y que le vea su interés en formarlo primeramente como persona, capaz de enfrentar diversas situaciones, tomando decisiones correctas.


MARTÍ PÉREZ, José. Documento Conferencia Centro de Estudios Psicopedagógicos y Didácticos. Ediciones Cepedid.

viernes 7 de noviembre de 2008

[1] MARTÍ PÉREZ, José. Documento Conferencia Centro de Estudios Psicopedagógicos y Didácticos. Ediciones Cepedid.

BIBLIOGRAFÍA

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